Neurofeedback: un videojuego donde el control es el cerebro de tu hijo
Qué es, cómo entrena la autorregulación y por qué cada vez más familias lo eligen como intervención.
De todas las tecnologías que usamos, el neurofeedback es probablemente la que más fascina a los niños. Y no es para menos: es literalmente un videojuego donde el control eres tú — o mejor dicho, tu cerebro.
¿Cómo funciona?
Colocamos electrodos suaves en la cabeza del niño, que leen su actividad cerebral en tiempo real. Esa actividad controla un juego o video en pantalla: el coche avanza más rápido, el personaje salta más alto o la película se ve más nítida cuando el cerebro produce los patrones de ondas deseados.
El cerebro aprende por refuerzo. Cuando produce ondas asociadas a la calma, la concentración o la atención, recibe 'recompensa' en el juego. Cuando no, simplemente no avanza. Sin dolor, sin agujas, sin esfuerzo consciente — el cerebro aprende solo.
Por qué es tan efectivo
El neurofeedback entrena el cerebro a regularse a sí mismo, no a depender de algo externo. A diferencia de un medicamento (que actúa mientras está en el cuerpo), los patrones que el cerebro aprende durante el neurofeedback se consolidan con la práctica.
Es por eso que lo usamos dentro de las sesiones BrainGym: como parte de un método de tres etapas que incluye rTMS y spa cerebral (NeuroVizr + Pulsetto). El cerebro recibe estímulos, aprende a regularse y descansa.
Para quién es
Lo usamos con niños, adolescentes y adultos. Es especialmente útil en casos de TDAH, ansiedad, desregulación emocional y dificultad de concentración. Y como siempre decimos: para los niños con autismo, verificamos primero la tolerancia al equipo, porque el respeto al ritmo de cada cerebro es lo primero.
Si quieres entender por qué cada vez más familias lo eligen, agenda una valoración. Te explicamos en persona si es el camino adecuado para tu hijo.
M.Psp. Nazira Morales Morera
Neuropsicopedagoga · Terapeuta en Neurotecnologías · 23+ años de trayectoria
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